5 cosas que estás haciendo mal al decorar tu casa

Actualizado: abr 27

A veces cometemos algunos errores al decorar nuestro espacio y terminamos con algo que no nos gusta nada, sin saber como arreglarlo. Aquí están las 5 cosas que estás haciendo mal al decorar tu casa, y como arreglarlas. Te aseguramos que eres culpable de al menos 3 de las cosas en nuestra lista.

1. Compras cosas por separado y sin un plan

Seguramente eres culpable de hacer esto. Ves algo en una tienda que te parece mono, un accesorio, un jarrón, o una lámpara tal vez, y te lo llevas a casa. Esto nos pasa frecuentemente y terminamos después en casa con un puzle que no tiene ni pies ni cabeza. El problema es que lo más probable es que todas las piezas, por separado, sean bonitas, pero en conjunto no funcionan, porque los colores o las formas van mal y simplemente no te gusta como se ven. Aquí, aunque parezca mucho trabajo, lo mejor es deshacerse de las piezas, sólo conservar las que de verdad te gusten y empezar de nuevo. Siéntate a mirar fotografías que encuentres en internet de espacios que te gusten y ponlas juntas, para ver qué tienen en común. Empezarás a notar que tal vez todas tienen madera, o mármol, por ejemplo, o que todas tienen accesorios en colores claros. Toma nota de las cosas que tienen en común y entonces intenta emular estas cosas en tu espacio. Te darás cuenta, que aunque a veces algunas piezas por separado no te gusten, ¡en conjunto se verán genial! Si esto te parece mucho trabajo nosotras podemos hacerlo todo por ti, con nuestros planes de diseño de interiores online, te enviamos todo lo que necesitas para decorar ese espacio y hasta te enviamos una lista de compra para que tu no te preocupes por nada.


2. Te faltan accesorios

Quizás te ha pasado. Ya tienes todos los muebles más grandes, si es un salón, tienes el sofá y un sillón, el mueble de T.V. y una alfombra, pero es todo. Y el resto no tienes ni idea de como hacerlo. Si este es tu caso, lo que hace falta allí es hacer que ese espacio se vea vivido, es decir, que se note que alguien vive allí, y no sólo alguien, tú. Hace falta agregar accesorios que te gusten, que vayan bien con el espacio y que cuenten cobre quién eres tú. Si tocas un instrumento musical, una buena idea es ponerlo por allí, como si fuese una escultura. Si has viajado a lugares espectaculares, puedes imprimir fotografías propias y colgarlas en la pared. Si alguien te regaló un jarrón que tiene un significado especial, ponlo como centro de mesa. La idea es tener cosas que cuenten una historia, que se note que el que vive allí eres tú, que se sienta vivido, y que se sienta como un hogar, cálido y acogedor.


3. No usas colores

Algo que pasa muchísimo es que la gente le tiene miedo al color. Seguramente seas culpable de esto también. Uno empieza con piezas y muebles, todos en colores neutros, blanco, beige, gris o uno similar, el problema es que después se queda allí, todo en colores neutros. Ahora, hay muchos espacios en los que esto funciona, puede ser porque le dan protagonismo a una pared con acabado en microcemento, o un pilar de ladrillo o cemento sin terminar, y la belleza arquitectónica del espacio pasa a ser lo primordial, o porque hay accesorios muy esculturales o una lámpara colgante que es impresionante. Funciona sólo en algunos casos específicos, pero para la mayoría de espacios, un poco de color, es necesario. Agrégalo usando cojines de colores diferentes, con mantas, lámparas de mesa interesantes, jarrones con flores o plantas, cestos y alfombras. Eso sí, usa colores que vayan bien juntos, si tienes dudas sobre esto, esta herramienta de Adobe es genial para ayudarte a generar paletas de colores que funcionan. Combinar colores y texturas que funcionen es todo un arte, le da mucha personalidad y carácter a los espacios, pero no es para todos, así que ve con cuidado.


4. Compras el tamaño incorrecto de las cosas

Siempre vemos esto. Cuando alguien quiere comprar un cuadro, una pintura, un jarrón, una alfombra o hasta una lámpara, por alguna razón compran el tamaño más pequeño, porque les da miedo que el más grande quede mal. Ahora, lo entiendo, que no todos tenemos espacios gigantescos, pero aún así, muchas veces, queda mejor un tamaño no tan pequeño. En cuanto a cuadros sobre un sofá, como referencia, lo mejor es cubrir, con uno o varios cuadros (o decoraciones de pared) aproximadamente ⅔ del tamaño total del sofá encima del cuál se pondrá todo. En el caso de un jarrón, la mayoría de las veces mientras más grande mejor, porque siempre que tengas el espacio, un jarrón grande da una sensación de majestuosidad que siempre va bien. En el caso de las alfombras, lo que hacen es visualmente delimitar espacios, así que si la pondrás debajo de una cama asegúrate de que sea más grande que la cama, y si es en el salón, asegúrate de que abarque el sofá, sillones y mesa de café, para unir todo usando la alfombra.


5. Te hace falta iluminación

Ahora, esto lo sabemos, que no todos somos tan afortunados de tener un espacio con mucha luz natural, como nos gustaría. Aún así, hay mucho que puede hacerse con luz artificial para conseguir espacios maravillosos. La iluminación se divide en dos, iluminación funcional e iluminación estética. La funcional es la que necesitamos para leer, cocinar, escribir o trabajar, necesitamos buena luz para que nuestros ojos no sufran. Y la iluminación estética es la que usamos para hacer que un espacio sea acogedor, con iluminación más suave y cálida, que suavice todo. Hay que tener esto en cuenta cuando estemos iluminando nuestros espacios, y hay que tener siempre en cuenta que probablemente, nos haga falta más iluminación artificial de lo que pensamos.


Fuente imágenes: Jonathan Adler H&M colab, Emily Henderson, Luxury Interior LuxDeco, StudioMcgee.

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